Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

miércoles, 27 de octubre de 2021

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

miércoles, 27 de octubre de 2021

El centro tecnológico AINIA, de Valencia, expone que “la seguridad alimentaria mundial se va a ver afectada en las próximas décadas por el cambio climático, dando lugar a la aparición de algunos riesgos emergentes en el acceso a los alimentos, su uso, calidad nutricional y la estabilidad de los precios”.

Asegura que estos riesgos emergentes podrían materializarse a partir de 2021. Establece cinco tipos de riesgos:

PELIGROS BIOLÓGICOS

José María Ferrer, responsable de Derecho Alimentario de AINIA, apunta que “estamos ante un escenario que, en el medio-largo plazo (2021-2050), puede dar lugar a la aparición de algunos riesgos; por ejemplo, la aparición de las bacterias Vibrio en nuevos ecosistemas, como consecuencia del calentamiento de los océanos (en concreto el Vibrio spp. en productos del mar)”.

RIESGOS RELACIONADOS CON LA SALUD Y EL BIENESTAR ANIMAL

Este centro tecnológico habla de peligros que pueden desarrollarse como consecuencia, por ejemplo, de la “aparición del mosquito tigre (Aedes albopictus), los insectos tipo Culicoides imicola, el virus de la fiebre del valle del Rift, el virus de Peste de Pequeños Rumiantes (PPR), los parásitos de lesmaniosis, el desarrollo de la enfermedad renal proliferativa en trucha suiza y el estrés por calor en vacas lecheras suizas”.

SANIDAD VEGETAL

En este caso se cita el aumento del área de establecimiento potencial y propagación de la Xylella fastidiosa y su insecto vector; y las moscas de la fruta, como la mosca mediterránea de la fruta (Ceratitis capitata) y la mosca del olivo (Bactrocera oleae).

CONTAMINANTES

El AINIA señala que “los contaminantes están relacionados con toxinas producidas por organismos (bacterias, hongos y algas), cuyo crecimiento se ve fuertemente afectado por el cambio climático, como por ejemplo las floraciones de algas nocivas; estos riesgos pueden dar lugar a la proliferación de contaminantes nocivos en los alimentos que, en función de los niveles de presencia, pueden generar riesgos para la salud de las personas”.

CALIDAD NUTRICIONAL

Indica igualmente que “la calidad nutricional está relacionada con la deficiencia de micronutrientes; esta situación se puede generar debido a las emisiones de dióxido de carbono, que hacen que de forma progresiva se reduzca el contenido nutricional de alimentos de primera necesidad a nivel mundial”.

Añade que “de aquí a 2050 podría disminuir la concentración de nutrientes como el hierro y el cinc, pero también de proteínas en el trigo, el maíz, la soja y el arroz, entre otros productos”.

8 de febrero de 2021

Otras noticias

Nace Culturfungi, para combinar producción de setas y gestión forestal

Se ha presentado en San Martín de la Virgen del Moncayo, en la comarca zaragozana de Tarazona y el Moncayo, el proyecto de cooperación Culturfungi, que lleva por título “Cultivo sostenible tecnológico de hongos sobre sustratos micoselvícolas y desarrollo de modelos de valorización con impacto social”. El objetivo es “promover el cultivo sostenible y ecológico de setas y hongos en Aragón sobre sustratos micoselvícolas disponibles, tanto en espacios naturales forestales como en invernadero”.

El proyecto tiene una duración de cuatro años (hasta 2024) y su presupuesto es de 150.000 euros. Se van a llevar a cabo actividades en el Parque Micológico de Albarracín, en el Moncayo, y en la Peña Oroel. Con su puesta en marcha se contribuirá a “mejorar la gestión de las explotaciones forestales desde un punto de vista ambiental y económico, promoviendo un modelo de gestión forestal multifuncional, que integre el recurso micológico y se oriente a la producción de setas y a la conservación de la diversidad micológica y de sus funciones ecológicas”.

También se trabajará para “mejorar el aprovechamiento de los recursos forestales de Aragón y la abundancia y diversidad de sistemas productores de hongos silvestres de interés socioeconómico, nutricional y medicinal”; y se promoverá la “producción ecológica de hongos con valor añadido y sus productos transformados en Aragón, y su comercialización”.

Además, “se ofrecerá a la cadena de producción agroalimentaria una nueva fuente de proteína saludable, cuya producción generará un bajo impacto ambiental”. Con el proyecto se pretende “desarrollar modelos de desarrollo rural sostenibles, con impacto social y medioambiental”, y ofrecerá “una alternativa de producción en los entornos rurales que permita tanto mejorar las rentas agrarias de los agricultores como ofrecer alternativas de emprendimiento que fijen población”.

En Culturfungi se va a “innovar en el cultivo de hongos en granja en Aragón, a través de la incorporación de nuevas especies de hongo con valor añadido, y en el desarrollo y consolidación de una estrategia regional de gestión del recurso micológico”. El proyecto también va a facilitar la inserción laboral de colectivos con dificultades especiales.

El proyecto está coordinado por el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, y financiado por el Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) y el Gobierno de Aragón. El grupo de cooperación está formado por ocho miembros, de los cuales tres son beneficiarios: el Centro Especial de Empleo Gardeniers de ATADES, QILEX Consultora Forestal y la Sociedad Cooperativa Agraria San Atilano. El proyecto cuenta con dos centros de investigación: Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) y Universidad de Zaragoza (UNIZAR). Y hay tres entidades asociadas: Grupo ASOMO, Ayuntamiento de Tarazona y Ayuntamiento de Jaca. Además, apoyan el proyecto la Fundación Solidaridad Carrefour y el Ayuntamiento de San Martín de Vera del Moncayo.

26 de octubre de 2021 |
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