Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 17 de octubre de 2021

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 17 de octubre de 2021

Es la conclusión del trabajo de investigación realizado por personal del Centro de Investigación en Agrigenómica (CRAG) y del IRTA de Cataluña. Demuestra que la simbiosis con un hongo (micorriza arbuscular) hace a las plantas de arroz más productivas y resistentes a enfermedades. Con ello los agricultores podrán reducir el uso de fertilizantes y pesticidas.

Este trabajo de investigación (que se ha estudiado en condiciones de campo en los arrozales del Delta del Ebro) ha sido publicado en la revista Rice.

La micorriza arbuscular es un tipo de hongo que establece relaciones de simbiosis con las raíces de la mayoría de plantas terrestres, mejorando su nutrición y la resistencia a patógenos. No obstante, sus efectos en las plantas de arroz habían sido poco estudiados hasta la fecha.

El nuevo trabajo liderado por investigadoras del Centro de Investigación en Agrigenómica revela que “las plantas de arroz en simbiosis con hongos micorriza arbuscular presentan un mayor crecimiento, productividad y resistencia a la devastadora piriculariosis, abriendo nuevas posibilidades para mejorar el rendimiento de los arrozales y reducir el uso de fungicidas”.

La simbiosis es una relación mutuamente beneficiosa para los organismos implicados, y esta estrategia ya se utiliza para mejorar la producción de muchos cultivos relevantes como el trigo, la avena y la mayoría de especies de legumbres.

Tradicionalmente se pensaba que las plantas crecidas en ambientes acuáticos (como el arroz) no hacían simbiosis con las micorrizas arbusculares.

La nueva investigación dirigida por Sonia Campo, investigadora postdoctoral en el CRAG, demuestra que “la simbiosis entre micorriza y arroz puede aumentar el rendimiento de los arrozales cultivados en agua”.

En condiciones de invernadero se inocularon las plantas de arroz con dos especies distintas de micorriza, y se demostró que la gran mayoría de variedades crecían más tras el tratamiento.

También se investigó la resistencia de las plantas inoculadas a la enfermedad del arroz más temida (la piriculariosis, causada por el hongo patógeno Magnaporthe oryzae).

Sonia Campo realiza las siguientes reflexiones al respecto:

Después de inocular las plantas y de someterlas al hongo patógeno, observamos que en general la simbiosis protegía a las plantas de la infección.

Aun así, en la variedad Maratelli, que es muy susceptible a la enfermedad, la inoculación tuvo un efecto negativo.

Estos resultados nos indican que la simbiosis tiene un gran potencial para mejorar la resistencia del arroz, pero sus efectos se tienen que evaluar caso por caso en función de las distintas variedades”.

Gracias a la colaboración con investigadoras expertas en agronomía del IRTA, lideradas por Mar Català y Maite Martínez, se realizaron experimentos en sistemas de cultivo convencionales.

En las pruebas hechas en los arrozales de la Estación Experimental del Ebro se vio que “la inoculación del hongo mejoraba hasta un 40 por ciento la productividad de las plantas, principalmente a causa del aumento del número de panículas que contienen los granos de arroz”.

17 de julio de 2020

Otras noticias

La Alianza Agroalimentaria Aragonesa debate sobre globalización y proximidad en alimentación

El relato de la agroalimentación. Entre la globalización y la proximidad” es el título de la sesión que la Alianza Agroalimentaria Aragonesa ha programado para este martes, 19 de octubre, en el CaixaForum de Zaragoza. Tendrá lugar a las 18:30 horas. Esta sesión forma parte del ciclo “Verde que te quiero verde”, que organiza la Alianza citada.

Los participantes de este evento hablarán sobre agricultura y geopolítica agroalimentaria (implicaciones para España) y sobre cómo contar la internacionalización y la proximidad agroalimentaria. Se dará una vuelta a la España agroalimentaria y gastronómica.

La Alianza Agroalimentaria Aragonesa realiza la siguiente introducción sobre esta sesión:

El sector agrario y los alimentos ya estaban globalizados cuando se comenzó a aplicar el término globalización (hacia los años 80) ya que el comercio de alimentos, los flujos financieros y el desplazamiento de la mano de obra para las campañas agrícolas existen desde hace siglos.

Sin embargo, desde finales del siglo XX el proceso de la globalización o la internacionalización se ha acelerado, también en la agroalimentación, y hoy nuestros alimentos pueden comercializarse en casi todas las partes del mundo.

Frente a ello, la sostenibilidad ambiental y practicar una dieta más equilibrada nos recomiendan, cada vez más, consumir productos de temporada y de proximidad, buscar el origen de los alimentos y conocer cuáles son sus campañas”.

15 de octubre de 2021 |
Ir a Arriba