La respuesta institucional en Aragón a la polémica de las macrogranjas ha sido en forma de cumbre, en la que el presidente de este territorio, Javier Lambán, se ha reunido con representantes del sector agroalimentario. Ha dicho que “es un sector que fabrica carne de excelente calidad, comparada con las mejores del mundo, que se basa en la economía familiar, y que tiene vocación de excelencia en todo lo que inspira su actividad productiva, ya sea en sostenibilidad, digitalización o calidad alimentaria”. Ha instado a agricultores, ganaderos e industriales alimentarios “a erigirse con toda legitimidad en los abanderados por excelencia de la lucha contra el cambio climático y por la defensa del medio ambiente y de la sostenibilidad de la economía”.
En este encuentro institucional se ha decidido abrir dos foros para alcanzar sendos grandes pactos: “La iniciativa “Aragón, de granero a despensa”, para definir de forma consensuada el futuro de un sector básico de esta comunidad y, particularmente, para el medio rural y la lucha contra la despoblación; y una segunda mesa para plantear la reducción de las emisiones difusas, pasando de un 26 por ciento hasta el año 2030 como se propuso el Gobierno de Aragón en 2019 a un 40 por ciento”.
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El proyecto LAIKcA, liderado por el CITA de Aragón, ha estudiado cómo conocer mejor las necesidades hídricas de los cultivos y planificar el regadío
El CITA de Aragón ha liderado el proyecto LAIKcA, cuyo objetivo ha sido “mejorar la estimación de las necesidades hídricas de los cultivos y la planificación del regadío en grandes extensiones de cultivo, y todo ello en un contexto de cambio climático”. Se han obtenido “los primeros resultados y se ha desarrollado una metodología orientada a la citada mejora”. La investigación se ha desarrollado en dos grandes zonas regables del valle medio del Ebro: el sistema del Canal de Monegros y el Fielato de Zaidín, que suman cincuenta y tres comunidades de regantes. El CITA de Aragón incide en que “la evolución del clima, la introducción de nuevas variedades, los cambios en las fechas de siembra y recolección, y la transformación de los modelos productivos hacen necesario revisar los parámetros de riego para adaptarlos a la situación agroclimática y de mercado actual”.













