El máximo premio de este año del Programa TalentA ha sido otorgado a Cristina Secades, por su proyecto Kiwin BIO. Este programa es una iniciativa creada por la compañía agrícola Corteva y la Federación de Asociaciones de Mujeres Rurales (FADEMUR). La entrega de premios se ha realizado en el marco del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo); ha contado con la participación de Isabel Bombal, del Ministerio de Agricultura. Las galardonadas han sido:
CRISTINA SECADES, por su proyecto Kiwin BIO: “Comercializa kiwis utilizando cajas biodegradables que cuentan con un mix de tipos de esta fruta según la temporada. En el proceso de producción el proyecto se basa en la economía circular, utilizando energías renovables, tanto eólica como solar, materiales reciclados, elaboración de sus propios abonos, envasado biodegradable y un sistema de venta sin refrigeración, basado en sistemas cortos”.
LAIA RIBES ha recibido uno de los premios finalistas por Sánima Herbs, un proyecto basado en la producción de plantas aromáticas y medicinales en la isla de Ibiza.
ANDREA ARIAS ha sido galardonada con otro de los premios finalistas, con su proyecto A Santa Viña, una iniciativa basada en la elaboración del primer vino tostado de garnacha tintorera.
NATALIA ESCAÑO ha sido la galardonada en la primera edición de TalentA-Categoría Universitaria por su proyecto Lana Merimorena.
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La juventud rural reivindica su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”
Jóvenes agricultores y ganaderos de toda España se han reunido en la sede de John Deere en Parla (Madrid), bajo la organización de UPA. Ahí han reivindicado su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”. Cristóbal Cano, secretario general de la citada organización agraria, señala la principal conclusión del debate desarrollado: “Hay futuro para la agricultura y ganadería familiar pero es imprescindible asegurar una rentabilidad justa y estable de las explotaciones, así como servicios de calidad para los habitantes del medio rural”. Añade: “Echamos en falta que las ayudas estén adaptadas a las diferentes realidades sectoriales y territoriales que tenemos”. Los jóvenes insisten en el que consideran uno de los mayores escollos que se encuentran: “La burocracia, que complica su actividad hasta límites en ocasiones insoportables”.













