Japón se convierte en objetivo esencial para el porcino español, ya que es el segundo mayor mercado importador mundial de carne de porcino, tan sólo por detrás de China. Las exportaciones españolas a Japón fueron entre enero y noviembre de 2019 de casi 128.000 toneladas, con un valor de algo más de 470 millones de euros. Se trata de un incremento del 11,7 por ciento en volumen y del 15,5 por ciento en valor.
La Interprofesional del Porcino de Capa Blanca (INTERPORC) señala que “los datos revelan la importancia de este mercado para el producto español, no sólo por su gran dimensión sino también por su elevada capacidad de compra, así como por la creciente implantación del sector porcino en dicho mercado”.
INTERPORC está presente junto a otras seis empresas españolas de porcino en la feria Supermarket Trade Show 2020, que tiene lugar en Tokio (Japón).
Allí se celebra el III Concurso Internacional de Cortadores de Jamón de Capa Blanca INTERPORC SPAIN 2020.
Se lleva a cabo en el stand propio de INTERPORC, en el que también hay showcookings diarios con el chef local Inoue y degustaciones de embutidos y jamón, cortados por los maestros cortadores Sergio Bellido y Silvia García.
Estar en esta feria no es la única acción de la Interprofesional en Japón durante el año 2020, ya que ésta continuará desarrollando su plan sectorial junto con ICEX en este mercado, incluyendo acciones de promoción en web y redes sociales, y en cadenas de restaurantes y foodservice.
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Jornada Inspiradora EREA en Grañén: “La economía circular está en el ADN del territorio”
La localidad altoaragonesa de Grañén, en Los Monegros, acogió este pasado jueves, 15 de enero de 2026, la Jornada Inspiradora EREA, organizada por la Fundación Aragón Emprende. El título de la sesión fue “Revolución circular: el medio rural, protagonista del futuro sostenible”.
Se habló de “la sostenibilidad como oportunidad real para generar empleo, fijar población y ser económicamente rentables”. También se dijo que “la economía circular está en el ADN del territorio” y se incidió en “la importancia de la cooperación”.
Carlos Sampériz, alcalde de Grañén, y Jessica Fernández, directora gerente de la Fundación Aragón Emprende, inauguraron esta jornada, pensada para inspirar y tejer nuevas conexiones: “Queremos hacer que lo que pase en nuestros pueblos se vea y se escuche, y que Grañén, en este caso, sea un lugar que sirva como guía para otros”.
Los expertos participantes coincidieron en que “el ámbito rural tiene la economía circular en su ADN”, y en que “la sostenibilidad puede ayudar a revertir ciertas tendencias, como la despoblación”.
José Ángel Zabalegui, de CERCA Energía, señaló que “cuando una empresa invierte en una instalación fotovoltaica, que tiene una garantía de producción de más de veinticinco años, es que tiene la idea de quedarse, de permanecer en el territorio; ello conlleva contrataciones y una dinamización socioeconómica”.
Tres empresas de la zona —Hormigones Grañén, Ecomonegros y Envases Plásticos de Aragón (Enplater)— expusieron su modo de hacer las cosas, mostrando su apuesta por “una producción más verde y sostenible”.
Olga Cervera, gerente de Hormigones Grañén, aseguró que “trabajamos para controlar y reducir los principales recursos que consumimos, el agua y la electricidad; desde 2018 somos también gestores de residuos”.
Laura Marcén, cofundadora de Ecomonegros, explicó el proceso de recuperación de una variedad tradicional de trigo y su proyecto para reutilizar el excedente de producto: orientar el pan, que no se llega a vender, a la elaboración de migas. Dijo: “Es bueno que otras empresas vean que no pasa nada por ser verde, es decir, que se puede ser sostenible económicamente siendo sostenible medioambientalmente”.
Pere Coll, director de I+D+i de Enplater, defendió “el uso de los plásticos en la protección de los alimentos”, e insistió en que “la producción trata de ser lo más sostenible posible, reduciendo el peso del producto o utilizando un veinte por ciento de energía proveniente de placas fotovoltaicas”.
Los expertos, a modo de cierre, expusieron que “los retos del sector sólo pueden superarse mediante la cooperación: compartir experiencias, herramientas y formación”. Y subrayaron “la necesidad de educar en sostenibilidad desde las escuelas, para vencer la desconfianza, reducir el desconocimiento y favorecer cambios de mentalidad en empresas y ciudadanos”.










