La empresa Corteva Agriscience muestra su satisfacción por los dos años de éxito que ha cosechado el herbicida Loyant, que “demuestra su excelente eficacia contra las malas hierbas más problemáticas en los arrozales europeos; su amplio espectro de acción y su alta flexibilidad de uso, así como su favorable perfil para el medio ambiente, para el usuario y el consumidor, claves de su éxito”. Fruto de la investigación y con el objetivo de ayudar a los agricultores en la gestión de las malas hierbas nacía hace dos años Loyant, un herbicida de Corteva Agriscience que, gracias a la innovadora materia activa Rinskor active, ha marcado un antes y un después en el control de malas hierbas.
Esta nueva materia activa ofrece “un modo de acción novedoso y alternativo, eficacia en un amplio espectro de malas hierbas, una excelente flexibilidad de uso y un favorable perfil para el medio ambiente, el usuario y el consumidor; esto ha convertido a Loyant en una herramienta indispensable para la gestión de malas hierbas en el cultivo del arroz”.
Como muestra del compromiso con el cultivo del arroz, Corteva tiene previsto ampliar la familia Rinskor active con la incorporación de dos nuevos productos sobre la base de esta materia activa: Agixa y Novixid. Próximamente estarán disponibles en el mercado; “garantizan una mayor efectividad, mayor espectro de acción y mejor gestión de las resistencias en las hierbas más problemáticas como Echinochloa spp. y Cyperus difformis, entre otras, ofreciendo más y mejores soluciones a los agricultores para el control de las hierbas más problemáticas en sus cultivos”.
Desde Corteva se trabaja a nivel técnico, agronómico y regulatorio para ofrecer a los agricultores de arroz soluciones que se adapten a las nuevas necesidades del sector, mostrando un claro compromiso con el cultivo, sus agricultores y las generaciones venideras.
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DÍA MUNDIAL DEL SUELO – El Instituto de Agricultura Sostenible, del CSIC, recuerda que “sin suelos sanos no podemos garantizar la alimentación”
El Día Mundial del Suelo se conmemora este viernes, 5 de diciembre. En el marco de esta efemérides el Instituto de Agricultura Sostenible (IAS-CSIC) recuerda que “sin suelos sanos no podemos garantizar la alimentación”. Dice que “el suelo es mucho más que el depositario de la fertilidad para la agricultura, ya que es la base de la salud de todos los ecosistemas”.
Incide en que “el suelo es esencial para poder atender tres necesidades universales: la seguridad alimentaria, los ecosistemas saludables, y la mitigación y adaptación ante el cambio climático”.
José Alfonso Gómez, investigador del Instituto de Agricultura Sostenible, expone que “alcanzar unos suelos sanos no depende únicamente de la investigación científica y técnica, sino que depende de que estas mejoras se puedan adaptar a las diferentes condiciones en que se encuentran nuestros suelos y a las de sus usuarios, al igual que en medicina se deben adaptar las terapias a cada paciente”.
Y concluye: “El Día Mundial del Suelo nos ofrece la oportunidad de recordar que el cuidado y mejora de los suelos es un camino que debemos recorrer juntos, sabiendo que la visión a largo plazo y que la cooperación son claves, y que las políticas públicas y la iniciativa individual deben saber complementarse y adaptarse a la realidad de cada territorio”.













