La pandemia de COVID-19 llevó al matrimonio formado por José Ángel Guallar y Pilar Elena, ambos de ascendencia turolense, a experimentar con la conserva de este territorio. Recuperaron una receta heredada de sus abuelas y decidieron probar suerte. José Ángel Guallar señala que “encontramos un nicho de mercado; en poco más de año y medio ya hemos pasado por el último Salón Gourmets de Madrid, y estamos invitados a asistir a otras ferias importantes como la de París o la de Milán”.
Desde Conservas Guallar detallan el proceso de elaboración de este producto:
“Las conservas se elaboran como se ha hecho siempre en casa, oreando los lomos y los costillares de cerdo duroc en el entorno de los Montes Universales, a más de mil metros de altitud y con el grado de humedad y temperatura óptimos.
Un dato importante es la elección de la pieza. Del costillar sólo se usan las costillas centrales, cortadas a 5,5 centímetros, y el lomo se corta a 1,1 centímetros para que quede sonrosado por dentro.
Luego, siempre separadas por tipo de carne para respetar el proceso que requiere cada textura, se confitan (no se fríen), en tandas de cien piezas en pequeñas ollas con aceite de girasol entre tres y cinco horas, a fuego muy lento.
Por último, se dejan enfriar a temperatura ambiente y se embotan, también por separado, en aceite de oliva virgen extra del Bajo Aragón de la variedad empeltre, con unas hojas de laurel y unos granos de pimienta.
Antes de viajar a su destino, los tarros duermen un mínimo de veinte días a temperatura de bodega, garantizando un consumo útil de la carne de doce meses, y un delicioso aceite perfectamente reutilizable”.
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Isaac Claver señala en la entrega del Félix de Azara a los regantes que “cuando el campo habla de agua, está hablando del futuro de todos”
El Auditorio Municipal Sala Florida de Fraga ha acogido este miércoles, 10 de junio de 2026, la gala de entrega de los XXVIII Premios Félix de Azara de la Diputación Provincial de Huesca, una edición que ha tenido en el agua el gran hilo conductor y en la que el máximo galardón ha reconocido a los regantes de la provincia de Huesca, representados por Riegos del Alto Aragón y por el Canal de Aragón y Cataluña.
El presidente de la Diputación de Huesca, Isaac Claver, ha destacado durante su discurso que “cuando el campo habla de agua, está hablando del futuro de todos”. En este sentido, ha subrayado que “reconocer a los regantes supone reconocer una manera de construir la provincia, ya que los canales también sostienen pueblos”.
Isaac Claver ha defendido que “el agua es vida” y ha recordado que “allí donde llega cambia la tierra, la economía, la vida de las familias y la posibilidad de quedarse”. Por ello, ha reivindicado el papel histórico de los regantes y su capacidad de modernización: “Modernizar el regadío es aprender a respetar mejor el agua”, ha afirmado.
El Galardón Félix de Azara ha sido recogido por José Antonio Pradas, presidente de Riegos del Alto Aragón, y por José Luis Pérez, presidente de la Comunidad General de Regantes del Canal de Aragón y Cataluña, quienes han tomado la palabra en representación del sector.
Ambos han trasladado la importancia del regadío para el desarrollo económico, social y territorial de la provincia de Huesca, así como la necesidad de seguir avanzando en planificación, modernización, eficiencia e infraestructuras.
La elección de Fraga como sede del evento ha reforzado el carácter itinerante y provincial de estos premios. El alcalde de Fraga, Ignacio Gramún, ha ejercido como anfitrión de una gala celebrada en una ciudad especialmente vinculada al agua, la huerta y el trabajo agrícola, y en la que confluyen los dos grandes sistemas de riego de la provincia.
La ceremonia ha sido presentada por Mariano Navascués y la parte musical ha corrido a cargo de la artista local Lorena Margalló, acompañada por Iván Sampietro, con una actuación inspirada también en el agua.
Además del Galardón Félix de Azara, la Diputación de Huesca ha entregado el resto de reconocimientos de esta edición.
El Premio Internacional de Fotografía David Gómez Samitier ha sido para David García por Maladeta infinita, con accésits para Héctor Pérez por El guardián del amanecer y Luis Carlos Pascual por El guardián del silencio.
En centros escolares, el premio ha recaído en el CRA Cinca-Cinqueta por Inmersión geológica: viaje al centro de la peña Montañesa, y el accésit ha sido para el IES Lucas Mallada por Los árboles del Lucas.
En entidades sin ánimo de lucro, la Asociación Ueco ha sido reconocida por Rednaturaula, mientras que el accésit ha correspondido a Fundación Valentia Huesca, por su trabajo en el Centro de Interpretación de la Huerta de Valentia.
En medios de comunicación, el premio ha sido para Eduardo Ruiz de la Cruz, por Érase una vez Lucien Briet, y el accésit para Radio Jaca SER Pirineos, por su trabajo en SER Ciencia.
En ayudas a la edición, los premiados han sido Javier Villacampa, por Guía de campo: odonata de la Hoya de Huesca, y Carlos Enríquez, por 1752. La infancia del naturalista altoaragonés Félix de Azara.
Por último, las becas de investigación han recaído en la Escuela Politécnica Superior de Huesca, por su estudio comparativo sobre variedades de almendra del Alto Aragón, y en Jorge Sevil, por el proyecto Gecumi.
El presidente de la Diputación Provincial de Huesca ha cerrado su intervención con un mensaje de reconocimiento conjunto a todos los premiados: “El Alto Aragón tiene un patrimonio natural extraordinario pero tiene algo todavía más valioso: personas comprometidas con cuidarlo”. Y ha concluido que “el agua crea futuro cuando se gestiona con justicia y respeto”.















