La Denominación de Origen Protegida (DOP) Cariñena realiza una previsión de la próxima vendimia, que comenzará de forma general a mediados de septiembre. Prevé recoger 89 millones de kilos de uva, casi un 8 por ciento más que la media de los últimos diez años. E indica que la sanidad de la uva y el estado de los viñedos son buenos en el momento presente.
La DOP Cariñena señala que se ha producido ya el cierre de los racimos.
También ha comenzado el envero en las zonas por debajo de 500 metros de altitud y en las variedades más tempranas (Tempranillo, Merlot y Syrah). Hay que recordar que el envero es la fase de maduración en la que las uvas pasan del color verde a tonalidades rojizas y azuladas en las tintas, y a rubias y amarillas en las blancas.
La sanidad de la uva y el estado de los viñedos son buenos en estos momentos. La evolución del tiempo ha ayudado al buen desarrollo.
La DOP Cariñena describe el proceso de la siguiente forma: “Las lluvias acompañaron el comienzo de la brotación, a mediados de marzo; el crecimiento de los pámpanos fue rápido, debido a las temperaturas cálidas de abril y mayo, y a la abundante pluviometría; y lo mismo ocurrió con el cuajado final, en junio”.
La Denominación de Origen Cariñena abarca en la actualidad una superficie total de 14.183 hectáreas, pertenecientes a 14 municipios.
En los últimos años se ha fomentado el cultivo en espaldera en este territorio, lo que permite una recogida fácil y rápida con máquinas vendimiadoras; un 75 por ciento de las uvas serán recogidas de esta forma y sólo en una cuarta parte se hará de manera manual.
Otras noticias
La juventud rural reivindica su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”
Jóvenes agricultores y ganaderos de toda España se han reunido en la sede de John Deere en Parla (Madrid), bajo la organización de UPA. Ahí han reivindicado su papel: “Somos esenciales para el presente y el futuro de la producción de alimentos”. Cristóbal Cano, secretario general de la citada organización agraria, señala la principal conclusión del debate desarrollado: “Hay futuro para la agricultura y ganadería familiar pero es imprescindible asegurar una rentabilidad justa y estable de las explotaciones, así como servicios de calidad para los habitantes del medio rural”. Añade: “Echamos en falta que las ayudas estén adaptadas a las diferentes realidades sectoriales y territoriales que tenemos”. Los jóvenes insisten en el que consideran uno de los mayores escollos que se encuentran: “La burocracia, que complica su actividad hasta límites en ocasiones insoportables”.












