Caja Rural de Aragón celebraba asamblea general la semana pasada. Lo hacía de forma telemática. Aprobaba por unanimidad las cuentas anuales presentadas por el consejo rector, así como la gestión social realizada durante 2020. Caja Rural de Aragón obtuvo un beneficio de 3,2 millones de euros después de impuestos.
La solvencia de esta caja de crédito cooperativo creció hasta el 16,7 por ciento. Esta entidad concedió más de 13.100 operaciones de préstamo y crédito, con un volumen superior a los 800 millones de euros.
Los depósitos de la clientela ascendieron a más de 3.800 millones de euros al final del ejercicio, con un crecimiento del 7,5 por ciento respecto al año anterior.
Luis Olivera, presidente de Caja Rural de Aragón, subraya “la rentabilidad social que aportamos al territorio (con cerca del 65 por ciento de la red de oficinas en localidades de menos de 2.000 habitantes) y cómo con nuestra financiación colaboramos a la vertebración de nuestras comarcas”.
Caja Rural de Aragón contaba al finalizar el ejercicio 2020 con más de 116.000 socios y prácticamente 260.000 clientes en Aragón, La Rioja y la provincia de Lérida, gestionados por un equipo de más de 700 personas desde 221 oficinas.
Más de 40.000 personas participaron o se beneficiaron de las acciones impulsadas desde la Fundación Caja Rural de Aragón.
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El campo aragonés se manifiesta en Zaragoza “por unos precios justos, controles en frontera y una PAC sin recortes”
Las organizaciones profesionales agrarias (ASAJA, UPA, UAGA-COAG y ARAGA) han salido a la calle este viernes, 23 de enero de 2026, para “alzar la voz, exigir soluciones reales y defender la viabilidad de la agricultura y la ganadería familiar”. Han recorrido, en manifestación y tractorada, las calles del centro de Zaragoza.
Dicen que “es una movilización que nace del territorio, de las explotaciones y de los miles de agricultores y ganaderos que sostienen Aragón todos los días; debe ser también una movilización de toda la sociedad, porque lo que está en riesgo es la soberanía alimentaria, la calidad de los alimentos y el futuro de nuestros pueblos”.
Reconocen que “el campo aragonés atraviesa un momento crítico”, y que “quienes trabajamos la tierra y cuidamos del ganado no estamos dispuestos a asumir en silencio decisiones tomadas por terceros, ajenos al sector y que ponen en riesgo nuestro presente y nuestro futuro”.
Apuntan que “hemos salido juntos a las calles de Zaragoza porque el sector agrícola y ganadero aragonés no puede esperar más; defender la agricultura y ganadería profesional no es sólo nuestra lucha, sino que debe ser un compromiso de toda la sociedad”.
ASAJA, UPA, UAGA-COAG y ARAGA concluyen: “Sin precios justos, sin controles en frontera y con una PAC recortada, no habrá agricultores ni ganaderos; y, sin ellos, no habrá alimentos ni futuro”.










