Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 5 de diciembre de 2021

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 5 de diciembre de 2021

Los investigadores Juan Antonio Rodríguez y Jorge García, de la Universidad de Córdoba, han estado trabajando en el desarrollo de una tecnología de bajo coste que, aplicada al riego que cuenta con un exceso de presión, permite reducir el coste energético y la huella de carbono. Han conseguido ahorros de 2.400 euros y 9 toneladas de CO2 anuales.

Recuerdan que “las técnicas de regadío tradicionales se fueron reemplazando por técnicas de riego a presión, mejorando la eficiencia del agua pero aumentando la dependencia de la energía”.

Juan Antonio Rodríguez y Jorge García han probado en campo una tecnología de bajo coste que aprovecha el exceso de presión de la red para generar energía.

Esta tecnología permitió, en la finca en la que se instaló, eliminar el generador diésel que se usaba para alimentar equipos de filtrados, bombas inyectoras de fertilizantes y otros dispositivos necesarios para la campaña de riego, haciendo funcionar a la red de manera autosuficiente y con energía limpia.

Indican que “estos resultados se consiguen con la instalación de bombas hidráulicas que funcionan como turbinas, conocidas como PAT por sus siglas en inglés (Pump as Turbine)”.

Explican que “el agua mueve el rodete y genera electricidad, a modo de pequeña central hidroeléctrica (pero más barata que las turbinas tradicionales para pequeñas potencias, ya que la producción de bombas hidráulicas es mucho mayor, lo que repercute en su precio)”.

Los citados investigadores concluyen que “los agricultores de zonas aisladas de la red eléctrica y que tienen excesos de presión pueden generar su propia electricidad, y reducir la dependencia energética de sus sistemas de riego o incluso convertir sus instalaciones en autosuficientes energéticamente”.

2 de marzo de 2021

Otras noticias

El proyecto Pueblos Vivos Aragón presenta una guía para empentar (empujar) el medio rural hacia delante

Responsables del proyecto Pueblos Vivos Aragón y de la cooperativa Ixambre, de Artieda (Zaragoza), han presentado la guía “Unión, acción y repoblación. Guía práctica de desarrollo rural participativo para empentar tu pueblo”. Es una publicación que “se ha diseñado para dar a conocer de forma clara y sencilla todas las indicaciones sobre cómo llevar a cabo un diagnóstico y un plan de acción integral participativos para enfrentar la despoblación en el contexto de la ruralidad actual”.

La guía se basa en “el proceso iniciado en 2016 en Artieda por iniciativa de su ayuntamiento para tratar de revertir la tendencia demográfica negativa que arrastraba desde hacía décadas”. Empenta Artieda “se sirvió de metodologías participativas para afrontar las necesidades y problemas de la población local y con ello no sólo ha logrado revertir esta tendencia en el municipio sino que también ha dado lugar a diversos proyectos locales, tanto laborales como comunitarios”.

El proyecto de cooperación entre territorios rurales Pueblos Vivos Aragón está financiado con una ayuda Leader 2014-2020, a través del fondo europeo FEADER (Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural) y fondos del Departamento de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente del Gobierno de Aragón. Participan los grupos de acción local Ceder Somontano (Somontano de Barbastro), Adefo (Cinco Villas), Agujama (Gúdar-Javalambre y Maestrazgo), Asiader (Sierra de Albarracín y los municipios de Alobras, Veguillas de la Sierra, El Cuervo y Tormón), Adecobel (Campo de Belchite), Adri (Campo de Daroca y Jiloca) y Adecuara (Jacetania y Alto Gállego).

3 de diciembre de 2021 |
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