Las bodegas y las denominaciones de origen de vino de nuestro país trabajan en un doble escenario para conseguir más fondos económicos para este sector. Por una parte, libran una batalla en el Parlamento Europeo y, por otra, presentan alegaciones al Gobierno de España para que el apoyo al sector sea mayor.
La Federación Española del Vino (FEV) y la Conferencia Española de Consejos Reguladores Vitivinícolas (CECRV) han centrado sobre todo su actividad en el ámbito europeo.
Han conseguido que la Comisión de Agricultura del Parlamento “objete” las intenciones de la Comisión Europea, en el sentido de que haya “una dotación de fondos extraordinarios, se flexibilice la medida de la cosecha en verde, y se active la medida de promoción en el mercado interior (que se ha visto especialmente dañado por la crisis sanitaria del coronavirus)”.
Bodegas y denominaciones de origen esperan que todo se haya solventado para la próxima reunión de la Comisión de Agricultura del Parlamento Europeo, que está prevista para este inicio de junio.
Conviene recordar que la crisis de la COVID-19 (con el cierre de la hostelería y la incertidumbre en torno al turismo) ha provocado un retroceso significativo en las ventas de vino en España y en los restantes países de la Unión Europea.
Otras noticias
Nace el Plan Internacional de la Gastronomía Española para “dar continuidad a la revolución culinaria que situó a España en la vanguardia mundial”
El Plan Internacional de la Gastronomía Española ha sido presentado en la sede del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación. Es el resultado de la aportación de más de ciento veinte profesionales del sector. Pretende “dar continuidad a la revolución culinaria que situó a España en la vanguardia mundial”.
Este plan se articula en torno a cuatro grandes bloques:
– Uno de ellos hace referencia a “fortalecer el talento a través de la formación y el conocimiento”. Parte de la idea de que “la gastronomía es una disciplina académica”. Por ello, impulsa “la creación de una red internacional de profesionales que actúen como prescriptores de la gastronomía española en el exterior”.
– Otro bloque se centra en “transformar el prestigio alcanzado por la gastronomía española en mayor presencia, consumo y oportunidades comerciales”. El reto es “garantizar que los proyectos creativos sean también sostenibles y empresarialmente viables, apoyando modelos de negocio con potencial real de internacionalización”.
– El tercer bloque aborda “el papel clave de la gastronomía en el turismo, con la idea de que los millones de visitantes que recibe España son también embajadores de su gastronomía y de su sector agroalimentario”. Pretende “integrar la experiencia culinaria a lo largo de toda la visita del viajero”.
– Por último, el cuarto bloque tiene como objetivo “crear una marca país gastronómica, capaz de proyectar al mundo una identidad propia, diversa y cohesionada”. Se basa en la idea de que “España es un país diverso en lo territorial, cultural y gastronómico, por lo que hay que ser capaces de tener un discurso común sin perder esa diversidad”.
El ministro Luis Planas señala que “tenemos una cocina con identidad propia, que respeta la tradición e impulsa la creatividad y el talento; ese reconocimiento debe transformarse en un liderazgo sostenido en el tiempo”.
Y añade: “El plan responde a la necesidad de consolidar el papel de la gastronomía como uno de los grandes activos estratégicos del país, en línea con la Estrategia Nacional de Alimentación, presentada hace un año; si estamos orgullosos de ser una potencia agroalimentaria, nuestra gastronomía es sin duda un activo estratégico de España”.
La ejecución del Plan Internacional de la Gastronomía Española se concretará en “programas anuales de actuación, con objetivos medibles y orientados a resultados; por eso, dentro de unas semanas tendrá lugar la presentación de las medidas correspondientes a 2026”.
Se trata de una iniciativa liderada por el Ministerio de Agricultura, que cuenta con el apoyo de ICEX España Exportación e Inversiones y de Turespaña.












