Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

sábado, 27 de noviembre de 2021

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sábado, 27 de noviembre de 2021

Los ayuntamientos de Binaced, Belver de Cinca y Albalate de Cinca reciben casi 2,2 millones de euros en concepto del impuesto BICE (Bienes Inmuebles de Características Especiales), vinculado al embalse de San Salvador. Es una deuda de la Administración General del Estado de los años 2018, 2019 y 2020. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico confirmó a la Diputación Provincial de Huesca hace un año que los ayuntamientos citados tenían derecho a percibir la deuda.

Tanto Diputación de Huesca como Federación de Asociaciones y Municipios con Centrales Hidroeléctrica y Embalses (FEMEMBALSES) han realizado gestiones durante los dos últimos años para que los citados ayuntamientos consiguieran el cobro del impuesto BICE.

El embalse de San Salvador ocupa una superficie total de unas mil hectáreas, correspondiendo casi el noventa por ciento al término municipal de Binaced. Este ayuntamiento ingresa ahora casi 1,9 millones de euros. A Belver de Cinca le corresponden 176.000 euros y a Albalate de Cinca 105.000 euros.

El BICE (Bienes Inmuebles de Características Especiales) es un impuesto que grava fiscalmente las grandes infraestructuras públicas. En la provincia este importe supone anualmente más de cuatro millones de euros, y es la Diputacíón Provincial de Huesca la encargada de recaudarlos por delegación, como la mayoría de los tributos locales.

La Diputación de Huesca indica que “para algunos ayuntamientos, sobre todo los más pequeños, es su principal fuente de ingresos (en algún caso supone el ochenta por ciento) y una forma de compensación por las servidumbres que soportan por grandes obras”.

23 de noviembre de 2021

Otras noticias

53 hortelanos de todo Aragón participan en el proyecto de ciencia ciudadana Embajadores de la Biodiversidad

Un total de 53 hortelanos de las tres provincias aragonesas participa en la segunda edición del proyecto de ciencia ciudadana Embajadores de la Biodiversidad II, liderado por el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología así como del Ministerio de Ciencia e Innovación. Los hortelanos han recibido en el salón de actos del CIHEAM de Zaragoza las semillas que intentarán recuperar durante el próximo año en sus lugares de origen. Son semillas de melón, judías, tomate, bisaltos y habas, entre otras.

Lucía Soriano, directora gerente del CITA, ha explicado que “este proyecto busca concienciar a la sociedad sobre la importancia de la conservación de la biodiversidad cultivada; esta iniciativa aumenta el importante patrimonio hortícola con el que contamos en el Banco de Germoplasma Hortícola del CITA, del que este año se cumple su 40 aniversario”.

Cristina Mallor, investigadora de la Unidad de Hortofruticultura y responsable del Banco de Germoplasma Hortícola, ha explicado en qué consiste el proyecto y la colaboración de los hortelanos: “A los hortelanos embajadores se os ha asignado una variedad o variedades de determinados cultivos, dependiendo de vuestra zona geográfica; las semillas que vais a cultivar pertenecen a las variedades locales conservadas en el Banco de Germoplasma Hortícola del CITA, y gracias a vuestra colaboración podremos mejorar la conservación de la biodiversidad, contribuyendo a su documentación según su comportamiento en la zona de origen, o en sus proximidades, donde las variedades locales manifiestan todo su potencial”.

26 de noviembre de 2021 |
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