Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

domingo, 5 de febrero de 2023

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Binaced, Belver y Albalate de Cinca reciben casi 2,2 millones de euros por un impuesto que grava el embalse de San Salvador

Los ayuntamientos de Binaced, Belver de Cinca y Albalate de Cinca reciben casi 2,2 millones de euros en concepto del impuesto BICE (Bienes Inmuebles de Características Especiales), vinculado al embalse de San Salvador. Es una deuda de la Administración General del Estado de los años 2018, 2019 y 2020. El Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico confirmó a la Diputación Provincial de Huesca hace un año que los ayuntamientos citados tenían derecho a percibir la deuda.

Tanto Diputación de Huesca como Federación de Asociaciones y Municipios con Centrales Hidroeléctrica y Embalses (FEMEMBALSES) han realizado gestiones durante los dos últimos años para que los citados ayuntamientos consiguieran el cobro del impuesto BICE.

El embalse de San Salvador ocupa una superficie total de unas mil hectáreas, correspondiendo casi el noventa por ciento al término municipal de Binaced. Este ayuntamiento ingresa ahora casi 1,9 millones de euros. A Belver de Cinca le corresponden 176.000 euros y a Albalate de Cinca 105.000 euros.

El BICE (Bienes Inmuebles de Características Especiales) es un impuesto que grava fiscalmente las grandes infraestructuras públicas. En la provincia este importe supone anualmente más de cuatro millones de euros, y es la Diputacíón Provincial de Huesca la encargada de recaudarlos por delegación, como la mayoría de los tributos locales.

La Diputación de Huesca indica que “para algunos ayuntamientos, sobre todo los más pequeños, es su principal fuente de ingresos (en algún caso supone el ochenta por ciento) y una forma de compensación por las servidumbres que soportan por grandes obras”.

23 de noviembre de 2021

Otras noticias

La superficie de cultivo en España se mantiene estable por encima de los 16,8 millones de hectáreas

La superficie de cultivo en España se mantuvo estable en 2022, con un total de 16.830.738 hectáreas, apenas un 0,42 por ciento menos que en el año anterior, según los datos provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivo de España (Esyrce), publicada por el Ministerio de Agricultura. Se observa un incremento de las superficies de girasol, colza y, en menor medida, cultivos leñosos, excepto viñedo y olivar.

La superficie dedicada a tierras de cultivo presenta un ligero descenso. En 2022 se situó en 16.830.738 hectáreas. Del total de esta superficie, 11.309.264 hectáreas corresponden a tierra arable (cultivos herbáceos y barbechos), 5.375.463 a cultivos leñosos y 146.011 a otras tierras de cultivo.

En el grupo de los cereales en general, se produce un descenso en su conjunto del 3,64 por ciento. Salvo el trigo, desciende la superficie de todos los cereales de invierno. Arroz y maíz presentan la menor superficie de los últimos dieciocho años, como consecuencia, probablemente, de la situación provocada por la sequía sufrida en la campaña. El sorgo, a pesar del fuerte incremento porcentual, no llega a las tres mil hectáreas de aumento en valor absoluto.

Las leguminosas grano son, junto con los cultivos industriales y los tubérculos, el grupo de cultivos herbáceos que aumenta su superficie respecto al año anterior.

Los cultivos industriales son el grupo de cultivo que más aumenta porcentualmente la superficie en 2022. Girasol y colza aumentan en más de doscientas mil hectáreas en su conjunto. Sin embargo, los cultivos de regadío muestran un fuerte descenso como consecuencia de la sequía sufrida.

En el grupo de las plantas forrajeras, la superficie total desciende un 0,87 por ciento, destacando la alfalfa, el maíz forrajero y otras con destino forrajero, entre las que se encuentran remolacha y nabo, coles y berzas, y otras plantas de escarda. Tan sólo la veza forrajera y otros cereales para forraje aumentan la superficie respecto al año anterior.

En el grupo de los cultivos leñosos es de destacar el progresivo aumento de prácticamente todas las especies del grupo, exceptuando viñedo, olivar y otros leñosos. Viñedo y olivar descienden muy levemente, arrastrados por el descenso de la uva para vinificación y aceituna para aceite.

Dentro de otros cultivos leñosos, el algarrobo muestra un mayor descenso porcentual. En su conjunto, los cultivos leñosos aumentan un 0,27 por ciento su superficie respecto al 2021 y destaca el incremento de los frutales no cítricos. Dentro de estos, el almendro y el pistacho son los que más crecen, seguidos, en menor medida, por melocotonero-nectarina y aguacate. Respecto a los frutales no cítricos, desciende el manzano, caqui, kiwi y mango, entre los subtropicales; y avellano en frutos secos. Dentro de los frutales cítricos aumentan naranjo y limonero.

3 de febrero de 2023 |
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