La Comunidad General de Regantes del Canal de Bardenas lamenta “el hecho de que, al no estar operativo el embalse de Yesa recrecido, tuvieran que verterse al río Aragón mil ciento cincuenta hectómetros cúbicos de agua, los cuales habrían podido quedar almacenados en la citada regulación para ser usados durante la campaña de riego de este año 2025”. Esos vertidos se produjeron durante el invierno y primavera pasados, merced a las importantes aportaciones hídricas del mencionado río desde octubre hasta abril.
Ese volumen de agua contrastó con “una plena campaña extraordinariamente por debajo de las aportaciones medias, concretamente el periodo de julio a septiembre, el cual es calificado como el segundo año con menos aportaciones acumuladas de la historia —el periodo agosto-septiembre ha sido el más seco de la serie histórica—”.
El embalse de Yesa empezó a verter agua el 15 de noviembre de 2024, hasta que el 20 de mayo de 2025 cesaron los vertidos al río Aragón. A 31 de mayo se habían producido “unas aportaciones de mil ciento cincuenta hectómetros cúbicos, lo que habría llevado a llenarse prácticamente el embalse de Yesa recrecido”.
La campaña de riegos 2024-2025 arrancó oficialmente en Canal de Bardenas el 17 de marzo. Lo hizo sin reparto de dotaciones o cupos; sin embargo, éste se estableció el 12 de junio hasta el final de la campaña de riego.
La campaña 2024-2025 finaliza con restricciones desde el mes de agosto a varias comunidades de regantes de base y “situándose el embalse de Yesa en niveles mínimos, provocando una vez más que la próxima campaña de riego quede al azar de la meteorología, debido a la falta de regulación que padece el sistema de Bardenas”.
Está previsto que el final de la campaña de riegos tenga lugar de forma oficial el día 18 de octubre, al objeto de dar comienzo al periodo de mantenimiento del canal de Bardenas, acequias principales y redes secundarias.
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El proyecto europeo CO2-FrAMed ha visitado las instalaciones de riego fotovoltaico ya en funcionamiento en cinco comunidades de regantes de Huesca
Todo el consorcio del proyecto europeo CO2-FrAMed, que lleva por título “Agricultura libre de CO2 para la región mediterránea” y del que forma parte Riegos del Alto Aragón, ha visitado las instalaciones fotovoltaicas construidas en la provincia de Huesca y que ya están en funcionamiento. Pertenecen a cinco comunidades de regantes. FENACORE señala que “este proyecto cumple con el doble objetivo de dar estabilidad al regante a la hora de afrontar su coste energético y de reducir la huella de carbono, consumiendo la energía que producen las placas fotovoltaicas del propio agricultor”. Añade que “CO2-FrAMed demuestra cómo el apoyo de fondos europeos para tecnologías innovadoras puede traducirse en reducción de emisiones, estabilidad de costes y una transición energética real para el regadío”.















