La Asociación Interprofesional Española de Carne Avícola (Avianza) ha elaborado un estudio sobre el perfil de los consumidores de este producto en España, distinguiendo entre familias, parejas y personas solas. La media de consumo es de catorce kilos de carne de ave por persona y año.
España produce más de 1,7 millones de toneladas de ave cada año, a las que se unen las importaciones procedentes de otros países.
En verano se consumen más de 120 millones de ejemplares, con el pollo asado o frito como protagonista, junto a los filetes de pavo a la plancha como plato al alza, y la recuperación de recetas tradicionales con aves autóctonas, como las codornices.
Las conclusiones principales del estudio son las siguientes:
CONSUMIDORES EN FAMILIA
“Las preferencias de los consumidores giran en torno a la carne de pollo y pavo por su versatilidad, precio y éxito en el menú de la semana. Valoran además la posibilidad de aprovechar todas las partes del producto y se muestran muy receptivos a los consejos de cocinado que encuentran en las redes sociales.
Sus gustos giran en torno al pollo a la barbacoa o asado, ensalada de pollo o pavo, pollo al curry, pollo frito, frito crujiente o campero, entre otros, con un fuerte vínculo además con las recetas de cocina casera, sobre todo si se combinan con ingredientes habituales en su cesta de la compra”.
CONSUMIDORES EN PAREJA
“Denominados gourmet o food lovers por sus intereses, se definen como foodies. Les apasiona descubrir nuevas propuestas, sobre todo si llevan el sello healthy. Su plato ideal en los momentos románticos suele girar en torno a la carne de ave (pollo, pavo o especies autóctonas como la codorniz) pues le permite combinar el buen comer con el bienestar”.
CONSUMIDOR QUE VIVE SOLO
“El segmento del consumidor que vive solo se ha asociado con intereses en comida para llevar poco nutritiva, pero el consumo de carne avícola es una forma de romper ese concepto.
La proliferación de las opciones de delivery o envío a domicilio facilita la incorporación a su menú de platos con ave, que además resisten mejor los desplazamientos y el tiempo de llegada a su hogar.
Solteros, estudiantes, personas que teletrabajan en su hogar,… no sólo hablamos de jóvenes sino de personas más adultas con una situación que ha pasado a ser de separado o divorciado.
Su visita al supermercado se orienta a comprar algún corte (bandeja de carne) y los ingredientes adecuados, porque también se sienten preparados para cocinar y sacar incluso una mejor versión”.
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La Diputación Provincial de Huesca recupera, a través de una exposición, la mirada pionera de Lucien Briet sobre el Pirineo altoaragonés y Guara
“El último explorador. Lucien Briet, fotógrafo” es el título de la muestra con la que la Diputación Provincial de Huesca recupera la mirada pionera de este erudito francés sobre el Pirineo altoaragonés y Guara. Se puede visitar en la sala de exposiciones de la citada institución, en la capital oscense, hasta el 2 de agosto de 2026.
Consta de un conjunto de más de doscientas fotografías, así como de planos, libros, grabados, cuadernos de viaje y diversa documentación manuscrita e impresa de las exploraciones de Lucien Briet, uno de los grandes nombres del pirineísmo y de la fotografía de montaña de finales del siglo XIX y comienzos del XX.
Esta exposición sirve para ofrecer una idea de conjunto de la vasta obra de Lucien Briet, tanto de la realizada en la vertiente francesa de los Pirineos como en la española. Enrique Carbó, comisario de la muestra, destaca “la precisión de sus encuadres, la exactitud del punto de vista y la sobria composición de sus imágenes”.
La lectura de la obra Viaje a Monte Perdido, de Louis Ramond de Carbonnières, resultó decisiva para Lucien Briet. Desde niño, siempre estuvo deseoso de conocimiento y de aventuras. Ese espíritu le llevó en agosto de 1889 a tomar en Pierrefitte su primera fotografía de los Pirineos.
El valle de Gavarnie primero, y más tarde el territorio del Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido, y también el Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara recibieron su visita. El trabajo que desarrolló allí le sirvió para dejar una ingente obra gráfica y literaria.
Porque Lucien Briet era ante todo escritor. Escribía mucho pero, paradójicamente, se le conoce más por sus fotografías que por sus textos. Él mismo dijo: “Yo no admito un libro de viajes sin grabados y, sobre todo, sin grabados exactos; toda descripción sincera debe apoyarse sobre una fotografía irrecusable para que se comprenda mejor y más rápidamente”.
El vicepresidente de la Diputación Provincial de Huesca, Ricardo Oliván, destaca que “esta muestra habla de los Pirineos no como frontera, sino como una auténtica conexión cultural, de paisaje, memoria e identidad; Lucien Briet no se limitó a fotografiar montañas, pueblos o caminos, sino que ayudó a fijar una memoria visual del Alto Aragón que hoy tiene un valor patrimonial extraordinario”.
La exposición “El último explorador. Lucien Briet, fotógrafo” es fruto de la colaboración institucional entre la Diputación Provincial de Huesca, el Ayuntamiento de Lourdes y el Consejo del Departamento de Altos Pirineos.
El horario de visita es de 18:00 a 21:00 horas de martes a viernes, y de 12:00 a 14:00 y de 18:00 a 21:00 horas sábados, domingos y festivos.
Además, se ha preparado un programa didáctico para facilitar el acceso a la muestra. Hay actividades para centros educativos y familias; y visitas para público con necesidades especiales, grupos organizados y público individual. Todo ello es gratuito. Para obtener más información y participar hay un correo electrónico y un teléfono de contacto:
Correo electrónico: didactica@dphuesca.es
Teléfono: 636 52 70 37













