Casi una década han estado bloqueadas las obras de construcción de la Balsa de La Portellada y San Gregorio II, ambas enmarcadas en la zona regable de Monegros II. Se firmaba en 2018 un convenio entre el Gobierno de Aragón y la Comunidad de Regantes de la Acequia de Ontiñena. Finalizaba el bloqueo y comenzaba la ejecución de las balsas. Ha visitado la zona el consejero de Agricultura del Gobierno de Aragón, Joaquín Olona.
La regulación de la Acequia de Ontiñena está basada en tres balsas. Son las dos citadas y la de San Gregorio I, ya construida.
La Portellada y San Gregorio II suman un presupuesto de 13,1 millones de euros, de los que el Gobierno de Aragón pone el 40 por ciento, es decir, algo más de 5,2 millones de euros (el resto corresponde a los regantes).
La superficie que se beneficiará de estas obras es de 8.200 hectáreas, de las que 6.800 tienen instalado el hidrante en parcela desde el año 2011.
En la actualidad se riegan ya unas 3.000 hectáreas gracias a San Gregorio I, si bien de forma muy deficiente, dada la falta de regulación, problema que se solventará con la balsa de San Gregorio II.
El resto de superficie, todavía de secano, podrá regarse desde La Portellada, que estará en funcionamiento en la primavera de 2022.
La Comunidad de Regantes de la Acequia de Ontiñena cuenta con unos 600 agricultores.
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