Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 28 de octubre de 2021

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jueves, 28 de octubre de 2021

El Ministerio de Agricultura ha realizado un estudio sobre la superficie que se destina en España al cultivo de frutales, más en concreto de fruta de hueso. Aumenta la superficie dedicada a cereza, paraguayo y platerina, y también a melocotón y nectarina amarillos. En el caso del albaricoque la orientación es hacia el anaranjado.

Entrando en detalles, la situación del sector de la fruta de hueso en España es la siguiente, de acuerdo con este informe:

Hay un incremento del 9 por ciento de las superficies plantadas de cerezo en el último año, que alcanzan las 23.006 hectáreas. También se han producido incrementos de superficies plantadas de paraguayo (7 por ciento), con un total de 10.200; y de platerina (15 por ciento), cultivo aún minoritario, con apenas 500 hectáreas, pero con un buen ritmo de crecimiento y demanda al alza.

Para todos estos cultivos se registran porcentajes elevados de plantaciones menores de 5 años, que en el caso del cerezo suponen el 18 por ciento del total, un 19 en el caso del paraguayo y un 38 en la platerina. Teniendo en cuenta que estas plantaciones no han alcanzado su madurez, los datos indican un importante potencial productivo para los próximos años.

Asimismo, el estudio identifica una disminución de la superficie plantada total en aquellos cultivos cuya comercialización ha sufrido más en las últimas campañas, aunque con matices interesantes.

En el caso del albaricoque, si bien la superficie total desciende un 1 por ciento debido a la desaparición de superficies de producción de las tradicionales variedades amarillas, las variedades anaranjadas incrementan superficie y representan ya el 58 por ciento del total de la superficie plantada.

Por lo que se refiere al melocotón, las nuevas plantaciones se dirigen hacia variedades de media estación y tardías de melocotón amarillo, reduciéndose las superficies destinadas a melocotones tempranos. Así, el melocotón de piel y carne amarilla ya supone el 45 por ciento del conjunto de la superficie plantada, con un crecimiento en el último año de un 5 por ciento.

Para la nectarina, el estudio muestra un desplazamiento hacia las variedades amarillas, ya sean tempranas o tardías, disminuyendo el cultivo de media estación, que desciende un 16 por ciento en un año.

Mientras, la producción de ciruela que, tras años de crecimiento a una tasa interanual media en los últimos cinco del 7 por ciento, disminuye su superficie un 12 por ciento en un año”.

4 de mayo de 2021

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Almozara Editorial y DPZ presentan el libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”

La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha sido el escenario de presentación de libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”, coeditado por la Diputación y Almozara Editorial. Se divide en diez capítulos protagonizados por otros tantos productos o sectores agroalimentarios de la provincia: el queso y otros derivados lácteos; el vino; el aceite de oliva virgen extra; jamón, embutidos y otras conservas cárnicas; miel y mermeladas; chocolate, frutas de Aragón y otros dulces especiales; espárragos y otras conservas vegetales; cerveza y vermut; pasta; y pan y repostería tradicional.

Cristina Arguilé, autora de los textos, señala que en este libro “hemos querido reflejar la riqueza de la despensa zaragozana, a través de la descripción de los productos elaborados que, por su singularidad, tradición, importancia económica o calidad diferenciada, y en muchos casos por todos estos motivos, mejor representan la agroalimentación zaragozana”.

Explica que, “con los quesos, vinos, aceites de oliva, conservas vegetales, embutidos… como hilos conductores, el lector emprenderá un viaje que llega a todos los territorios de la provincia y recorre la diversidad de sus paisajes (reflejando la huella que la transformación de alimentos del campo y de la granja ha dejado en nuestra historia, cultura e idiosincrasia), hasta el lugar donde estos productos alcanzan su máxima expresión, los restaurantes del mundo rural”.

Cristina Arguilé añade que esta obra “es un homenaje a los hombres y mujeres que trabajan en el medio rural, porque fueron, son y serán personas esenciales, ya que satisfacen la más elemental de las necesidades humanas, la de la nutrición, y ofrecen auténticos placeres gastronómicos que hacen nuestra vida mucho más llevadera; y, además de alimentar nuestros cuerpos y espíritus, nutren nuestros pueblos, un mundo rural que sólo se mantiene si se habita, se vive y se trabaja”.

27 de octubre de 2021 |
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