Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 28 de octubre de 2021

Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

jueves, 28 de octubre de 2021

Con esa idea la Red Aragonesa de Cultivos Extensivos y Leguminosas (Red Arax) ha iniciado ensayos con las Cooperativas San José de Sádaba y San Licer de Zuera. Se han utilizado seis variedades comerciales y 16 autóctonas, procedentes del Banco de Germoplasma del Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA).

La Red Arax habla del garbanzo como “leguminosa resistente a periodos de sequía y que puede ser una alternativa para la rotación con cereales tradicionales, dado que es un cultivo mejorante capaz de fijar nitrógeno atmosférico en el suelo”.

España produce 42.800 toneladas e importa más de 52.000 toneladas (de países como México y Argentina). Aragón tan sólo dedica 200 hectáreas a este cultivo, con una producción anual de 197 toneladas.

Miguel Gutiérrez, jefe de la Unidad Técnica de Herbáceos del Centro de Transferencia Agroalimentaria de Aragón, señala que “en los últimos 60 años se ha perdido más de la mitad de las hectáreas dedicadas al cultivo de leguminosas en España”.

Es una curva descendente que la Red Arax quiere frenar promocionando las cualidades que el garbanzo tiene en la rotación con cereales tradicionales.

Se trabaja en dos parcelas de ensayo (regadío y secano) para de forma periódica analizar el crecimiento de la planta, las afecciones de enfermedades y el número de granos que salen por vaina. Es una información que sirve para saber el grado de adaptación a las terrazas del Gállego y a los campos de las Cinco Villas.

Cristina Mallor, investigadora de la Unidad de Hortofruticultura del CITA de Aragón, destaca que “ésta es la primera vez que se estudian de forma conjunta en campo (con un ensayo de este nivel) semillas comerciales y autóctonas”.

Afirma que “queremos analizar las fortalezas que tienen las variedades locales y ver su interés agronómico y también comercial; uno de los puntos fuertes de las semillas autóctonas es que ya están adaptadas al suelo y al clima del territorio”.

Miguel Gutiérrez concluye que “es una oportunidad de innovación, pero también de diversificación del cereal”, y resalta que “las políticas europeas van encaminadas a apostar por el autoabastecimiento y por impulsar la estrategia De la Granja a la Mesa”.

30 de junio de 2020

Otras noticias

Almozara Editorial y DPZ presentan el libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”

La Diputación Provincial de Zaragoza (DPZ) ha sido el escenario de presentación de libro “Tesoros gastronómicos de la provincia de Zaragoza, en la mesa”, coeditado por la Diputación y Almozara Editorial. Se divide en diez capítulos protagonizados por otros tantos productos o sectores agroalimentarios de la provincia: el queso y otros derivados lácteos; el vino; el aceite de oliva virgen extra; jamón, embutidos y otras conservas cárnicas; miel y mermeladas; chocolate, frutas de Aragón y otros dulces especiales; espárragos y otras conservas vegetales; cerveza y vermut; pasta; y pan y repostería tradicional.

Cristina Arguilé, autora de los textos, señala que en este libro “hemos querido reflejar la riqueza de la despensa zaragozana, a través de la descripción de los productos elaborados que, por su singularidad, tradición, importancia económica o calidad diferenciada, y en muchos casos por todos estos motivos, mejor representan la agroalimentación zaragozana”.

Explica que, “con los quesos, vinos, aceites de oliva, conservas vegetales, embutidos… como hilos conductores, el lector emprenderá un viaje que llega a todos los territorios de la provincia y recorre la diversidad de sus paisajes (reflejando la huella que la transformación de alimentos del campo y de la granja ha dejado en nuestra historia, cultura e idiosincrasia), hasta el lugar donde estos productos alcanzan su máxima expresión, los restaurantes del mundo rural”.

Cristina Arguilé añade que esta obra “es un homenaje a los hombres y mujeres que trabajan en el medio rural, porque fueron, son y serán personas esenciales, ya que satisfacen la más elemental de las necesidades humanas, la de la nutrición, y ofrecen auténticos placeres gastronómicos que hacen nuestra vida mucho más llevadera; y, además de alimentar nuestros cuerpos y espíritus, nutren nuestros pueblos, un mundo rural que sólo se mantiene si se habita, se vive y se trabaja”.

27 de octubre de 2021 |
Ir a Arriba