UAGA hace balance de la campaña 2020 de miel. Habla de año desastroso, y de que la cosecha va a ser un 50 por ciento menor a la del ejercicio anterior. Las mieles más importantes en Aragón son las de romero y tomillo. La citada organización agraria indica que la producción de miel de romero ha sido nula y que la de tomillo ha sido testimonial.
El balance meteorológico que realiza UAGA es el siguiente:
“La primavera lluviosa y con temperaturas poco apropiadas para las colmenas no permitió a éstas trabajar con normalidad; el verano se acercó ligeramente a una campaña normal pero marcada por la sequía durante el mes de agosto; y el invierno se afronta con temor entre los apicultores por el déficit nutricional”.
UAGA también habla del cambio climático, como “problema muy importante en el presente y en el futuro; el aumento de las temperaturas, el descontrol de las precipitaciones y los cambios bruscos en la meteorología crean incertidumbre y grandes dificultades para el desarrollo de una apicultura económicamente viable”.
Los apicultores explican que “la mala situación de las colmenas y la dificultad creciente en el control de la Varroa pueden hacer que el invierno provoque el doble de bajas en las colmenas aragonesas”.
También citan a la Vespa velutina y al abejaruco como otros dos de los depredadores que amenazan a las abejas:
– “La Vespa velutina, originaria de Asia, se está detectando en Aragón y generando mucha preocupación entre los apicultores, ante un posible horizonte similar al de otras comunidades autónomas”.
– “El abejaruco está aumentando su presión depredadora por la posible falta de insectos y por la alta concentración de colmenas en algunas zonas”.
UAGA añade que “la nota positiva del año la aporta la situación del mercado; se observa una mayor demanda de miel nacional por las campañas a favor de su consumo y de un etiquetado más claro”.
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Aragón premia al sector agroalimentario, en reconocimiento a su compromiso con el territorio frente a los incendios
DIARIO DEL CAMPO
La gala de entrega de los Premios Agroalimentarios de Aragón 2026, que ha tenido lugar en Zaragoza en la tarde de este miércoles, 9 de septiembre de 2026, ha tenido un momento muy especial. Ha correspondido con el galardón que el Gobierno de Aragón ha entregado al sector agroalimentario, en reconocimiento a su compromiso con el territorio frente a los incendios forestales.
Ha sido un homenaje con el que se ha querido “agradecer la implicación de quienes pusieron a disposición de los equipos de extinción su maquinaria, cubas, tractores, medios materiales y conocimiento del terreno, apoyando tareas como el labrado de campos y creación de franjas cortafuegos, el suministro de agua, la apertura de accesos y la protección de cultivos, explotaciones y núcleos de población”.
La consejera de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Arancha Simón, ha destacado que “esta colaboración refleja el vínculo del sector con el territorio y su papel esencial en el medio rural: este verano no ha hecho falta explicar que quienes trabajan la tierra son guardianes del territorio; lo hemos visto”.
Los Premios Agroalimentarios de Aragón 2026 han reconocido a cinco proyectos y entidades representativos de distintos ámbitos del sector:
– Emprendimiento e Innovación. Orchard Fruit, empresa familiar del sector frutícola ubicada en La Almunia de Doña Godina (Zaragoza).
– Creación de Contenidos y Divulgación. Con Mucho Gusto, suplemento de Heraldo de Aragón dirigido por Mariano Millán.
– Investigación Agroalimentaria. Centro de Innovación Gastronómica de Aragón (CIGA), ubicado en Huesca.
– Empresa Artesana Alimentaria. Tierra Mudéjar, empresa familiar de Santa Eulalia del Campo (Teruel), especializada desde 1988 en la crianza y transformación del pato y en la elaboración artesanal de foie, patés y alimentos gourmet.
– Iniciativa Ecológica o de Sostenibilidad. Asociación de Productores de Legumbres Singulares de Aragón, entidad vinculada a Perales de Alfambra (Teruel).
La consejera Arancha Simón ha incidido en que “estos premios no son de la administración pública, sino de quienes trabajan cada día en el campo, en las granjas, en las cooperativas, en las empresas y en la industria agroalimentaria; detrás de una explotación, de una empresa o de una industria no hay una casilla de un expediente, sino que hay una persona”.














