El Gobierno de Aragón destina trece millones de euros para reparar y compensar los daños ocurridos semanas atrás por las riadas en el Ebro, y para reducir los riesgos de inundación en la ribera de cara al futuro. Es un anuncio que ha realizado el consejero de Agricultura, Ganadería y Medio Ambiente, Joaquín Olona, en la jornada “Autoprotección y prevención del riesgo de inundación. Buenas prácticas”, celebrada en la Federación Aragonesa de Municipios, Comarcas y Provincias (FAMCP). 8,5 millones de euros serán con cargo a fondos propios y los 4,5 restantes serán procedentes de la subvención directa que el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITERD) tramitará en favor de la comunidad autónoma de Aragón en respuesta a las riadas.
Se va a contar con una asignación de casi 7,8 millones de euros para reparar los daños causados por los desbordamientos del Ebro en diciembre y enero pasado. Y se destinarán 5,2 millones de euros para prevenir daños y reducir riesgos de inundación en la ribera del Ebro. Se habla de adaptación del riesgo de inundación de las edificaciones, equipamientos e instalaciones o explotaciones existentes, vías de comunicación o núcleos urbanos existentes en el tramo medio del río Ebro y los principales afluentes asociados.
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El proyecto LAIKcA, liderado por el CITA de Aragón, ha estudiado cómo conocer mejor las necesidades hídricas de los cultivos y planificar el regadío
El CITA de Aragón ha liderado el proyecto LAIKcA, cuyo objetivo ha sido “mejorar la estimación de las necesidades hídricas de los cultivos y la planificación del regadío en grandes extensiones de cultivo, y todo ello en un contexto de cambio climático”. Se han obtenido “los primeros resultados y se ha desarrollado una metodología orientada a la citada mejora”. La investigación se ha desarrollado en dos grandes zonas regables del valle medio del Ebro: el sistema del Canal de Monegros y el Fielato de Zaidín, que suman cincuenta y tres comunidades de regantes. El CITA de Aragón incide en que “la evolución del clima, la introducción de nuevas variedades, los cambios en las fechas de siembra y recolección, y la transformación de los modelos productivos hacen necesario revisar los parámetros de riego para adaptarlos a la situación agroclimática y de mercado actual”.













