Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

lunes, 6 de febrero de 2023

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APROSE lamenta que la ratio de uso de semilla certificada sea de tan sólo un 30 por ciento en España

Es un dato que contrasta con otros países, como Francia y Alemania, en los que se llega a alcanzar el 70 por ciento. La Asociación Profesional de Empresas Productoras de Semillas Selectas (APROSE) incide en la importancia de usar semilla certificada en cada campaña de siembra.

Argumenta que ello permite cumplir con los criterios actuales de seguridad alimentaria, aumenta la productividad y rentabilidad de las explotaciones agrícolas, y se genera una mayor adaptación ambiental y una mayor tolerancia a enfermedades.

APROSE alude a un reciente estudio de UPA en Castilla y León, en el que se habla de rendimientos un 23 por ciento superiores con el uso de semillas certificadas.

Juan Ignacio de Antonio Senovilla, secretario general de cultivos herbáceos de UPA, dice que “las semillas certificadas resisten mejor las olas de calor, enfermedades como los hongos, y tienen una mayor capacidad de germinación (que se reduce en un 20 por ciento tras la segunda siembra)”.

La citada Asociación APROSE recuerda que “usar semilla certificada es la única manera que tienen los centros de mejora y los obtentores de recuperar el costo de muchos años de trabajo e investigación”.

Añade que “los efectos de la no utilización de semilla certificada son extremadamente perjudiciales para el propio campo (reaparición de enfermedades transmisibles por semilla, pérdida de calidad por contaminación específica, incrementos perjudiciales de dosis de siembra, mayor demanda de herbicidas,…) e incompatibles con una agricultura sostenible que utilice de forma racional los recursos disponibles”.

13 de octubre de 2020

Otras noticias

La superficie de cultivo en España se mantiene estable por encima de los 16,8 millones de hectáreas

La superficie de cultivo en España se mantuvo estable en 2022, con un total de 16.830.738 hectáreas, apenas un 0,42 por ciento menos que en el año anterior, según los datos provisionales de la Encuesta sobre Superficies y Rendimientos de Cultivo de España (Esyrce), publicada por el Ministerio de Agricultura. Se observa un incremento de las superficies de girasol, colza y, en menor medida, cultivos leñosos, excepto viñedo y olivar.

La superficie dedicada a tierras de cultivo presenta un ligero descenso. En 2022 se situó en 16.830.738 hectáreas. Del total de esta superficie, 11.309.264 hectáreas corresponden a tierra arable (cultivos herbáceos y barbechos), 5.375.463 a cultivos leñosos y 146.011 a otras tierras de cultivo.

En el grupo de los cereales en general, se produce un descenso en su conjunto del 3,64 por ciento. Salvo el trigo, desciende la superficie de todos los cereales de invierno. Arroz y maíz presentan la menor superficie de los últimos dieciocho años, como consecuencia, probablemente, de la situación provocada por la sequía sufrida en la campaña. El sorgo, a pesar del fuerte incremento porcentual, no llega a las tres mil hectáreas de aumento en valor absoluto.

Las leguminosas grano son, junto con los cultivos industriales y los tubérculos, el grupo de cultivos herbáceos que aumenta su superficie respecto al año anterior.

Los cultivos industriales son el grupo de cultivo que más aumenta porcentualmente la superficie en 2022. Girasol y colza aumentan en más de doscientas mil hectáreas en su conjunto. Sin embargo, los cultivos de regadío muestran un fuerte descenso como consecuencia de la sequía sufrida.

En el grupo de las plantas forrajeras, la superficie total desciende un 0,87 por ciento, destacando la alfalfa, el maíz forrajero y otras con destino forrajero, entre las que se encuentran remolacha y nabo, coles y berzas, y otras plantas de escarda. Tan sólo la veza forrajera y otros cereales para forraje aumentan la superficie respecto al año anterior.

En el grupo de los cultivos leñosos es de destacar el progresivo aumento de prácticamente todas las especies del grupo, exceptuando viñedo, olivar y otros leñosos. Viñedo y olivar descienden muy levemente, arrastrados por el descenso de la uva para vinificación y aceituna para aceite.

Dentro de otros cultivos leñosos, el algarrobo muestra un mayor descenso porcentual. En su conjunto, los cultivos leñosos aumentan un 0,27 por ciento su superficie respecto al 2021 y destaca el incremento de los frutales no cítricos. Dentro de estos, el almendro y el pistacho son los que más crecen, seguidos, en menor medida, por melocotonero-nectarina y aguacate. Respecto a los frutales no cítricos, desciende el manzano, caqui, kiwi y mango, entre los subtropicales; y avellano en frutos secos. Dentro de los frutales cítricos aumentan naranjo y limonero.

3 de febrero de 2023 |
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