El consejero de Agricultura, Ganadería y Alimentación del Gobierno de Aragón, Ángel Samper, acompañado por sus directores generales, ha presentado las líneas de acción y la posición del departamento ante la situación del campo. Ha dicho que “siempre hemos apostado por la unidad de acción para solucionar los problemas de los agricultores y ganaderos”. Ha reiterado su “compromiso en la escucha de todos los que reivindican mejoras para el campo”. Esta semana se va a reunir con las organizaciones profesionales agrarias.
Ángel Samper ha recordado que “es Bruselas quien marca la agenda” y que “en la actualidad son ciento cincuenta normas las que deben cumplir los agricultores para cobrar una parte de la nueva PAC, mientras que antes eran sólo treinta”. En lo que depende de las comunidades autónomas, el consejero ha dicho que se está elaborando un documento de trabajo para entregar al ministro Luis Planas, con el fin de que lo haga llegar a la Comisión Europea. Once comunidades autónomas colaboran en la elaboración, entre ellas Aragón.
Respecto a las manifestaciones del sector en estas últimas semanas, Ángel Samper apunta que “apoyamos las protestas legítimas de agricultores y ganaderos; en las manifestaciones pacíficas y organizadas siempre encontrarán el apoyo de este consejero”.
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Asociación de Comercio de Cereales de España: “La cosecha cae tras el récord del año pasado pero se mantiene en registros comparables a la media histórica”
La Asociación de Comercio de Cereales y Oleaginosas de España (ACCOE) presenta una nueva estimación de cosecha de cereales de invierno, relativa a este 2026: “Las previsiones iniciales empeoran, cayendo la recolección en un veintinueve por ciento en comparación con el año pasado; no obstante, se mantiene en registros propios de la media histórica”. El informe continúa diciendo: “Va a haber una producción de casi quince millones y medio de toneladas de cereal de invierno. La cebada sigue siendo el cultivo mayoritario, mientras que el trigo duro acusa la caída más importante. Castilla y León es el motor cerealista de España, concentrando, junto con Castilla-La Mancha y Aragón, más del setenta por ciento de la producción”.
La conclusión que presenta ACCOE sobre la evolución de esta campaña es la siguiente: “Refleja la típica volatilidad climática que caracteriza la agricultura española de secano. Los datos confirman que estamos ante un año de corrección natural. Sin embargo, este descenso de la producción nacional implicará recurrir en mayor medida al exterior para cubrir las necesidades de materias primas del país, lo que activará los flujos de importación, pondrá en valor las redes logísticas que los operadores han consolidado a lo largo de los años y obligará a todos los componentes de la cadena de producción y valor a estar muy pendientes de los mercados internacionales”.













