ALIBETOPÍAS ha acogido un nuevo debate bajo el título “Nuevos territorios en alimentación y bebidas”. Es una iniciativa de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB). Se presenta como un evento de referencia en el ámbito de la innovación agroalimentaria.
Sirve para abordar los retos del sector y repasar las nuevas tendencias que van a marcar el futuro. Ha sido la sexta edición de ALIBETOPÍAS, que se ha celebrado en formato híbrido (presencial y on line). Han participado profesionales de I+D+i de la industria alimentaria y de bebidas.
Se ha hablado de la importancia de la innovación (sobre todo para las pequeñas y medianas empresas, con el fin de que puedan mejorar y encontrar nuevas oportunidades de negocio), de start-ups, y de tecnologías disruptivas.
Tomás Pascual Gómez-Cuétara, presidente de FIAB, ha indicado que “la innovación es uno de los pilares estratégicos de la industria de alimentación y bebidas, y ahora especialmente va a ser uno de los motores para impulsar la recuperación y salir de la crisis económica provocada por la pandemia del coronavirus”.
Esta Federación FIAB señala que en 2019 se incrementó la incorporación de empresas alimentarias a actividades de I+D+i, y que cada vez son más las compañías que realizan actividades de innovación.
Tomás Pascual Gómez-Cuétara ha querido poner en valor los cerca de 170 proyectos que se han promovido en los últimos dos años desde la Plataforma Food for Life-Spain, que lidera FIAB, por un valor de 180 millones de euros.
Isabel Bombal, directora general de Desarrollo Rural, Innovación y Formación Agroalimentaria del Ministerio de Agricultura, ha destacado “el excelente comportamiento del sector durante las semanas de confinamiento por la pandemia, y su respuesta ágil y eficiente, para lo cual ha sido esencial el papel de la innovación”.
Ha señalado tres retos esenciales en materia de innovación: Acabar con la brecha digital, ampliar la conectividad y fomentar el emprendimiento.
Carlos de la Cruz, director de Evaluación y Cooperación Tecnológica del CDTI, ha subrayado que “una población mundial creciente, el cambio climático y la sostenibilidad de los recursos en las actividades productivas son retos que dependerán de la innovación; además, y de manera transversal a todos los sectores económicos, la innovación será decisiva para ofrecer una industria disponible, segura, saludable y sostenible”.
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Editorial de UPA: “Se nos acaba el tiempo”
UPA firma un nuevo artículo, que lleva por título “Se nos acaba el tiempo”. Aparece publicado en el número 293 de la revista “La tierra de la agricultura y la ganadería”, de la que la propia UPA es la editora. Dice así:
“Por supuesto que siempre ha habido sequías, incluso prolongadas durante varios años, calificadas siempre como históricas desde que hay registros. Por supuesto que los agricultores y ganaderos españoles estamos más que habituados, probablemente como ningunos en Europa, a sufrir la dureza extrema de los fenómenos climáticos de todo tipo. Por algo, con todas sus carencias y defectos, tenemos el mejor sistema de seguros agrarios de la Unión Europea.
Pero hace tiempo, mucho tiempo, que los problemas puntuales con las alarmas climáticas, como la grave sequía de este año, no hacen sino advertirnos de que nos enfrentamos a una situación inédita. Se observa un cambio en el comportamiento del clima provocado por nosotros, los seres humanos, con un desarrollo de actividades de doble cara: por una, nos ha ayudado a progresar y mejorar; y, por otra, ha generado agresiones terribles a la sostenibilidad medioambiental.
En definitiva, que la sequía que estamos sufriendo en España es histórica, sin duda, y que supone un enorme perjuicio a todos los sectores agrícolas y ganaderos; y por extensión al conjunto de la sociedad, porque a veces se olvida que de nuestros cultivos y nuestro ganado depende la alimentación sostenible y a precios justos de toda la población, en España, y en buena parte de Europa y el resto del mundo, que por algo somos una potencia exportadora de alimentos.
También es de valorar y agradecer la rapidez con la que se ha gestionado desde el Gobierno la puesta en marcha de ayudas directas, con prioridad para la agricultura familiar, presionando a su vez a las comunidades autónomas para que actúen en consecuencia.
Todo esto está muy bien. El problema es que estamos hablando de algo mucho más grave, que amenaza nuestro futuro y es necesario actuar ¡ya! con el horizonte en el futuro, en las nuevas sequías por venir, las olas de calor, las lluvias torrenciales que destrozan todo a su paso. En resumen, se ha acabado el tiempo de hablar del cambio climático para actuar sobre el terreno en la adecuación y mitigación, como venimos defendiendo en UPA con nuestros programas sobre la materia.
Hay que actuar sobre los planes hidrológicos, las inversiones en mejora de los actuales y puesta en marcha de nuevos sistemas de regadío más eficientes. Hay que aprovechar todas las oportunidades que ofrecen los progresos tecnológicos, que son muchos y vendrán más, para sacar el máximo rendimiento a cada gota de agua. Hay que acabar con la especulación y los usos indebidos, y aplicar criterios sociales y solidarios entre territorios para que nadie se quede fuera del acceso al agua imprescindible para producir alimentos.
Y todos, desde dentro del sector, las instituciones y lo que antes se denominaba opinión pública, debemos trabajar para evitar que se consoliden falsas verdades en torno al derroche de agua en el campo, al supuesto despilfarro de los regadíos o a la inconveniencia de producir alimentos para la ganadería.
Sólo desde una visión responsable y realista seremos capaces, en definitiva, de dejar de hablar de sequía en cuanto caen cuatro gotas y la ilusión óptica del asfalto mojado durante un rato hace creer que en el campo somos muy exagerados. Estamos ante una tremenda encrucijada, que sí que es histórica, y de nuestra capacidad de respuesta sostenida en el tiempo depende, sin duda, el camino a recorrer en el futuro”.