Diario del Campo

Fundado en 2012 por Alberto Cebrián

sábado, 27 de noviembre de 2021

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sábado, 27 de noviembre de 2021

La empresa familiar aragonesa Agromonegros, con sede en Leciñena (Zaragoza), hace balance de su trabajo en la conservación de variedades tradicionales y en la obtención de otras nuevas. Cita en el primer caso la cebada Albacete y el trigo Aragón 03. En el segundo, trabaja en su catálogo con variedades como las cebadas Icaria, Pirene, Baliner y Forcada; y los trigos duros Iberus y Aneto.

Agromonegros señala que está apostando por realizar la conservación de dos variedades muy conocidas y apreciadas en España: la cebada Albacete y el trigo Aragón 03. Dice de ambas lo siguiente:

– Cebada Albacete. “La cebada Albacete fue la más cultivada en España en el siglo XX. Se obtuvo en la Estación Experimental Aula Dei (EEAD) alrededor de 1956, cuando se trataba de encontrar variedades resistentes al frío y a los secanos áridos. Con el tiempo se convirtió en una cebada muy apreciada, especialmente para los ganaderos”.

– Trigo Aragón 03. “El trigo Aragón 03 también fue resultado de los planes de mejora de la EEAD con el objetivo de dar con trigos resistentes a enfermedades. Su cultivo se extendió rápidamente en los años 60 pues su harina tenía buenas cualidades organolépticas, como sabor muy agradable, valor nutritivo y elevado contenido en proteínas. Sin embargo, al dar menos producción y tener tendencia al encamado, en los años 80 la demanda de este trigo fue descendiendo hasta hacerlo desaparecer casi por completo. Al inicio del 2000 algunos agricultores ecológicos comenzaron a reintroducirlo por sus características panaderas, lo que despertó el interés de la industria transformadora”.

Desde Agromonegros se recuerda que “estas variedades son públicas, no devengan royalties y para la mayoría de los obtentores y seleccionadores carecen de interés; en sus orígenes, Agromonegros produjo muchas toneladas de estas variedades y tiene la firme decisión de trabajar en su conservación, por tradición, por tratarse de semillas autóctonas y para evitar su desaparición”.

Arantxa Grande, responsable de I+D de Agromonegros, explica a grandes rasgos el procedimiento que la empresa está llevando a cabo para lograrlo: “El principal problema de recuperar una variedad es conseguir una semilla pura en cuanto a homogeneidad. Con la Albacete no teníamos ese problema porque ya éramos conservadores de esta variedad y teníamos material con el que empezar a trabajar. Sin embargo, el caso del Aragón 03 amenazaba ruina. Para conseguir espigas homogéneas de este trigo he tenido que trabajar durante dos años en sembrar y seleccionar espigas, y en ir depurando las que no valían hasta obtener plantas puras. Por fin, esta campaña sembraremos de forma oficial material parental de Aragón 03. A pesar de todas las dificultades, es muy satisfactorio recuperar semilla de variedades casi desaparecidas pero que siguen siendo demandadas por ciertos sectores y agricultores”.

La empresa Agromonegros añade que “todo ello se realiza sin abandonar el proyecto de mejora del que se han obtenido cebadas punteras como Icaria, Pirene, Baliner y Forcada; y los trigos duros Iberus y Aneto, que funcionan en toda España pero en especial en Aragón y Andalucía oriental”. Y concluye: “Agromonegros es una de las pocas empresas españolas que tratan de obtener sus propias variedades para cubrir todas las zonas agroclimáticas de España, satisfaciendo la demanda de los agricultores y poder ocupar un mercado de mayor valor añadido y necesario para la industria”.

2 de noviembre de 2021

Otras noticias

53 hortelanos de todo Aragón participan en el proyecto de ciencia ciudadana Embajadores de la Biodiversidad

Un total de 53 hortelanos de las tres provincias aragonesas participa en la segunda edición del proyecto de ciencia ciudadana Embajadores de la Biodiversidad II, liderado por el Centro de Investigación y Tecnología Agroalimentaria de Aragón (CITA) con la colaboración de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología así como del Ministerio de Ciencia e Innovación. Los hortelanos han recibido en el salón de actos del CIHEAM de Zaragoza las semillas que intentarán recuperar durante el próximo año en sus lugares de origen. Son semillas de melón, judías, tomate, bisaltos y habas, entre otras.

Lucía Soriano, directora gerente del CITA, ha explicado que “este proyecto busca concienciar a la sociedad sobre la importancia de la conservación de la biodiversidad cultivada; esta iniciativa aumenta el importante patrimonio hortícola con el que contamos en el Banco de Germoplasma Hortícola del CITA, del que este año se cumple su 40 aniversario”.

Cristina Mallor, investigadora de la Unidad de Hortofruticultura y responsable del Banco de Germoplasma Hortícola, ha explicado en qué consiste el proyecto y la colaboración de los hortelanos: “A los hortelanos embajadores se os ha asignado una variedad o variedades de determinados cultivos, dependiendo de vuestra zona geográfica; las semillas que vais a cultivar pertenecen a las variedades locales conservadas en el Banco de Germoplasma Hortícola del CITA, y gracias a vuestra colaboración podremos mejorar la conservación de la biodiversidad, contribuyendo a su documentación según su comportamiento en la zona de origen, o en sus proximidades, donde las variedades locales manifiestan todo su potencial”.

26 de noviembre de 2021 |
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